Amiens
Amiens es una ciudad del norte de Francia, capital del departamento de la Somme y de la región de la Picardía, está atravesada por el río Somme. La situación de Amiens la hace un destino interesante para un fin de semana o varios días, desde París, Lille o Bruselas. Otros turistas aprovechan para visitar la villa al tiempo que la bahía de Somme.
Amiens se beneficia de la etiqueta de “ Villes et Pays d'Art et d'Histoire ” desde 1992. En este marco, están organizadas una serie de visitas guiadas temáticas destinadas a un público adulto, pero también a los niños a través de talleres pedagógicos. Hay un circuito señalizado que permite una visita independiente a la villa: los paneles comentan los lugares y los edificios notables, a través de explicaciones e ilustraciones funcionales.
Las principales curiosidades que suscitan un interés turístico son la Catedral, el centro de la villa, la Casa de Julio Verne, la Tour Perret, el Museo de Picardía, así como los barrios de Saint-Leu y de Saint-Maurice.
El pintoresco barrio de Saint-Leu es una zona peatonal de casas bajas y canales rodeados de flores con restaurantes, bares y talleres de artesanos al borde del agua. hacia el este se encuentra Les Hortillonnages, un colorido mosaico de huertas que antiguamente cultivaban los granjeros desplazándose en batea; este paraje protegido se puede visitar.
El Musée de Picardie ofrece escultura medieval y del siglo XIX. Entre sus bellas pinturas de los siglos XVI al XX hay una notable serie de retratos de grupo del XVI. Hacia el sur se encuentra el Cirque d’Hiver, creado por Julio Verne. Su casa, la Maison à la Tour, tiene unos 700 objetos relacionados con el famoso autor; verne vivió aquí de 1882 a 1900.
La Catedral de Notre-Dame de Amiens es la catedral gótica que cerrará el ciclo de catedrales del gótico clásico, comenzada a construir en 1220, financiadas con los beneficios del cultivo de ciertas planta apreciada por su tinte azul. fue construida para guardar la cabeza de san Juan Bautista, traída de las Cruzadas en 1206, objeto de veneración de los peregrinos.
En 50 años quedó finalizada esta gran obra de ingeniería y de arquitectura gótica llevada a su máxima expresión. Restaurada en la década de 1850 por Viollet-le-Duc, y milagrosamente intacta tras las dos guerras mundiales, la catedral es famosa por su rica serie de estatuas y relieves que inspiraron a John Ruskin su Biblia de Amiens en 1884.
Construida bajo el influjo estilístico de Notre-Dame de París y de la Notre-Dame de Chartres, es la mayor y más alta de todas las catedrales góticas francesas, alcanza los 42,3 m bajo bóveda, cerca del máximo soportable para este tipo de arquitectura, y la segunda del mundo, después de Yamoussoukro.
Incluye también elementos de las fases siguientes del estilo gótico, del gótico radiante, la cabecera, y del gótico flamígero, el rosetón, la bóveda septentrional, la galería entre el coro y el trascoro. Su longitud en el exterior es de 145 metros. Desde 1981, pertenece al patrimonio de la humanidad de la Unesco.
La Galería de los Reyes, una hilera de 22 colosales estatuas que representan a los reyes de Francia, abarcan toda la fachada oeste, dos torres de desigual altura enmarcan esta fachada. La torre sur se concluyó en 1366, la norte en 1402. La aguja fue reemplazada en dos ocasiones.
En el pórtico central escenas del Juicio Final decoran el tímpano, con una estatua de Cristo, le Beau Dieu, entre las dos puertas. El pórtico de San Fermín está decorado con figuras y escenas de la vida de San Fermín, el mártir que introdujo el cristianismo en Picardía y se convirtió en el primer obispo de Amiens.
La sillería del coro exhibe sus 110 sillas de roble, están delicadamente labradas con más de 4.000 figuras bíblicas, míticas y contemporáneas de esa época. Unas vívidas escenas de la vida de san Fermín y de san Juan, realizadas en los siglos XV y XVI, adornan el deambulatorio. También aquí se encuentra el Ángel llorando, esculpido por Nicolas Blasset en 1628, este sentimental estatua se convirtió en una imagen muy popular durante la I Guerra Mundial.
Tiene el transepto centralizado y la fachada occidental con 3 pórticos monumentales con profundos abocinamientos de arquivoltas, rematados con gabletes, estos sin escultura. La calle central está decorada con un precioso rosetón sobre un friso de esculturas que recorre el frente oeste.
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